Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo—recibido por ‘Discípulo’, 19 de enero de 2017

El Cardenal Burke explica cómo será la corrección formal a Bergoglio
12 enero, 2017
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo—Recibido por ‘Discípulo’ la noche del 31 de diciembre de 2016
20 enero, 2017

Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo—recibido por ‘Discípulo’, 19 de enero de 2017

Durante la Hora de Reparación a las 3:00 PM, en el Templo de Cristo Rey—Capilla del Santísimo Sacramento

Amado Rebaño Mío, oh humanidad, preparaos todos ya para el próximo acontecimiento que cambiará el orden del universo.

Las naciones poderosas ya entraron en serios y graves conflictos que desencadenarán la última y terrible guerra que padecerá el mundo antes de Mi Venida.

Escuchad lo que Mi Espíritu quiere deciros y revelarles por medio de Mis siervos mensajeros y profetas.

El colapso financiero mundial ha iniciado y las potencias económicas pronto declararán el dominio del nuevo orden del cual os he estado hablando.

Yo, Jesús el Rey de Reyes os pregunta: Vosotros ¿cómo os estáis preparando? Si no creen lo que ahora os digo sufrirán la esclavitud del anticristo que dará su declaración o presentación universal.

El movimiento estelar en el cielo, en la galaxia solar hará que el astro que se aproxima llegue más rápido a vosotros. Como dije, el sol que luz y vida en este planeta se convertirá en enemigo debido a la peligrosidad de sus llamaradas—explosiones solares—que en la galaxia cubrirá enormes dimensiones haciendo daño a la Tierra. Todo esto también afectará las placas tectónicas. Vuestro planeta se moverá, sacudiendo el mar y abriendo montañas.

Yo, Jesús vuelvo a preguntar ¿Estáis ahora procurando llevar una vida de santidad? En medio de tanto pecado y desobediencia a los Mandamientos Divinos.

Yo Jesús dije: Os recuerdo, NO JUZGUEÍS y no serán juzgados, perdonen de corazón, cuidad vuestros sentidos, cuidaos de la murmuración y la envidia. Por cada palabra ociosa que salga de vuestra boca daréis cuenta ante Mí. Sin santidad, sin vida de pureza nadie puede agradarme.

Oh humanidad, rectifica el rumbo ¿a dónde vas? ¿Por qué no crees en Mi Amor y Bondad? Volved pecadores, pues Mi Juicio se aproxima.

Ahora Discípulo Mío, escribe un nuevo remedio del Cielo para curar males cardiacos e hipertensión arterial que con la proximidad del cometa se acrecentarán estos males, sobre todo en la región occidental.

Es preciso que empiecen a tomar este compuesto preparado en forma de té. Es una mezcla de sábila macho, yerbabuena y mejorana que se puede endulzar con miel de abeja. Tomar un vaso diario a las 3 de la tarde. Antes de beber este té, introducir en él una medalla de San Benito bendecida por un sacerdote.

De cada mil almas, Yo Jesús entrego sólo a una los Remedios del Cielo, los cuales no son brebajes, ni fórmulas mágicas; para que puedan ser efectivas es necesario abandonar toda clase de pecado y recibirme a Mí en la Sagrada Eucaristía.

Os bendigo, Yo Soy Jesús de Nazaret.