MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO a ‘Discípulo’ el 20 de junio del 2016

Mensaje de Jesús a ‘Discípulo’ el 12 de junio del 2016
12 junio, 2016
Mensaje de nuestro Señor Jesucristo 24 de junio del 2016
24 junio, 2016

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO a ‘Discípulo’ el 20 de junio del 2016

Amadas naciones Mías y pueblos de Mi Heredad estáis viviendo ya los últimos tiempos de las naciones. El rigor de la Divina Justicia viene veloz, como una flecha certera y directa dirigida con sabiduría, y exactitud, como un blanco fijo.

Mi Padre mueve todo acontecimiento en la Tierra, como un experimentado jugador de ajedrez, lo hace con cada una de las piezas para así obtener un triunfo y este triunfo llega mediante vuestra Madre, Mi hermosa Madre con su atribulado y doliente Corazón.

Afirmo en este mensaje que las últimas advocaciones tanto Mías como de Mi Tierna Madre son Sufriente y Doloroso Corazón de Jesús y Doloroso Corazón de María.

¡Oh amada humanidad! habéis llegado al grado sumo de la iniquidad, idolatría, perversión, satanismo, corrupción, corrupción moral, inmoralidad sexual, guerras, crímenes y asesinatos. ¿Cómo pueden esperar que Yo siendo un Dios aun misericordioso pueda halagar vuestro oído, aplaudiendo y aprobando vuestro proceder? Ciertamente que no será así porque Soy Yo un Dios celoso que ama la virtud, la pureza, la castidad. Amo con predilección a las viudas y a los huérfanos que sufren y tiendo, oportunamente, Mi Mano al caído pecador que abatido por el peso de sus culpas no tiene fuerza ni ánimo para levantarse.

¡Oh humanidad!, habla vuestro Creador, ¿Cuánto tiempo tendré que soportaros generación perversa e incrédula? ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo dejaré de escuchar pueblo Mío vuestras quejas y lamentos? ¿Aún no entendéis los signos de los tiempos? ¿Por qué huís de Mí y no quieren que Yo los cure, los sane de la ceguera?

¿Por qué amados pueblos Míos pisoteáis Mi Sangre y despreciáis las profecías?

Sacerdotes duros, Obispos duros de corazón: ¿Dónde está vuestra inteligencia? ¿Por qué no dejáis que Mi pueblo escuche a Mis profetas? ¿Dónde está vuestro celo por Mi Casa? Dejaos consumiros por la llama ardiente que trae Mi profeta y tomad en cuenta cada una de sus palabras. Soy Yo, Jesús, que os declaro la sabiduría escondida y vosotros arrojáis heno y tierra sobre ellos y los ordenan callar. Vosotros no tenéis ningún poder ni sobre el mar ni sobre la tierra porque Mío es el poder y soy el único que merece poder, alabanza y honor. Recapacitad, pues, pastores Míos y quitaos la venda de vuestros ojos y arrojad lejos los tapones que Mi enemigo ha puesto en vuestros oídos.

Escuchad pues, Mi pueblo tiene hambre, tiene sed de Mí y vosotros guardáis alimento y bebida para vuestra consolación. Mirad que Mi pueblo perece por falta de conocimiento. Mirad que viene el Día del Señor como un horno encendido. A donde irá vuestra arrogancia? Mi pueblo perece por falta de conocimiento. Confesad, pues ministros Míos, pastores amados vuestros pecados para que Yo los perdone, pues sólo así podrán obtener la Vida eterna.

Vamos naciones Mías, aunque los gobiernos los atan con cuerdas y os imponen cargos pesados Yo, Jesús, siempre seré el mismo, Misericordioso y Santo. No podéis ocultar ya, la verdad. Seguiré llamando, advirtiendo, señalando, con esta misma fuerza en otro mensaje siguiente.

Por hoy, Discípulo Mío, quédate a descansar cerca de Mi sufriente y dolorido Corazón. Yo soy Jesús, vuestro amor.