Mensaje de Dios Padre a la humanidad dado a ‘Discípulo’ el 30 de julio de 2016
30 julio, 2016
Bajo la mirada del Padre
25 agosto, 2016

Guardaos de la corrupción de este mundo

Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo
Recibido por “El Discípulo” el 7 de agosto de 2016

Mis amados hijos, las doctrinas del error y la herejía están en medio de vosotros, hábilmente disfrazadas de cosas buenas y justas.
Los tibios no aceptan esta realidad y fácilmente son arrastrados por el modernismo de la Nueva Era que han implantado ya, por todo el mundo.

Doctrinas heréticas, torcidas, llegan a vosotros de todas partes. Vosotros debéis entrar, ahora, por la puerta angosta que lleva a la vida. Esta puerta es vuestra propia cruz con sus propias penalidades.

Si vuestras manos están cansadas, si vuestros brazos no tienen fuerzas, si sus rodillas están vacilantes cobrad ánimo pues estáis bajo el efecto de la corrupción, pues Dios corrige a los que ama y da azotes a sus hijos predilectos. La mirada de vuestro Padre mira, ahora, a vuestros corazones. Yo y Mi Padre somos Uno: El Padre está en Mí y Yo en Él, quien me ve a Mí ve a Mi Padre. Si ahora rechazáis la Cruz ¿cómo alcanzaréis vuestra salvación?

No os confundáis, falsos profetas andan por el mundo distorsionando la verdad, disfrazados de ovejas, deseosos de ganar fama, manipulando Mi Palabra y predicando el error. Mi Evangelio es el Evangelio de la Cruz y quien no acepta Mi Cruz no está aceptando Mi Salvación. Mi Iglesia sube al Calvario, seréis rechazados por el mundo, tan solo por hablar de Mi Santa Cruz, porque el mundo no acepta la verdad y aceptará a los que se acomoden a su forma de pensar y vivir.

MIS LEYES, LEYES DE MI PADRE EN LOS MANDAMIENTOS NO SE PUEDEN ALTERAR O CAMBIAR.

Mi Promesa de Cielo Nuevo no es para los tibios e indecisos sino para los arrojados y valientes que proclaman Mi Verdad, que es una sola.
No hay una verdad limitada al querer, pensar y sentir de la voluntad humana si no hay una verdad absoluta que parte desde la Gloriosa Cruz de la santificación.
De ahí, desde esta Cruz, vendrá el triunfo de Mi Remanente Fiel; la Descendencia Sagrada de Abrahám.

Tenéis Mi Fe, Mi Bautizo, Mi Gracia pero os falta Mi Caridad y Compasión, recibidla ahora, porque ya es tiempo, ya el tiempo terminó.

Grandes acontecimientos, uno tras otro, unos al unísono, con un trueno, con el trueno de la Justicia Divina, pero huid ahora de los lugares de maldad y concentraos ya en los lugares donde preservaré de la corrupción al resto de Mis escogidos.

Ahora estáis viviendo los tiempos más críticos y difíciles. La Fe Católica está siendo cruelmente atacada. Me quieren quitar a Mí, me cierran las puertas de Mi Casa y rechazan Mi Cruz.
Levantaos, pues, soldados Míos, guerreros Míos, y defended la dignidad de la familia y de la vida. Predicad con valor los valores morales y espirituales  no se dejen intimidar, pues vuestro premio será grande. Recibiréis una medida apretada y rebosante. Yo, Jesús, estoy pendiente de todo, atento a vuestras respuestas y acciones.

Recibid Mi bendición.
IXTUS