Diálogo de Nuestro Señor Jesucristo con ‘Discípulo’ durante la exposición del Santísimo Sacramento—26 de enero, 2017

Mensaje de Nuestra Señora la Santísima Virgen María a la humanidad—recibido por ‘Discípulo’, 21 de enero de 2017
23 enero, 2017
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a toda la humanidad—Recibido por ‘Discípulo’, 1 de febrero, 2017
12 febrero, 2017

Diálogo de Nuestro Señor Jesucristo con ‘Discípulo’ durante la exposición del Santísimo Sacramento—26 de enero, 2017

Los hombres de este tiempo hablan de lo que no saben; Mi Remanente Fiel sí sabe de lo que habla, pero algunos no quieren creer. Hay un cáncer maligno en la sociedad que sólo Mi Sangre puede eliminar.

[Comentario de ‘Discípulo’]

Durante el camino al templo recé a la Santísima Virgen dos Misterios del Rosario. Cuando llegué a la entrada del templo sentí la burla y el aliento de satanás tras de mí. Él, satán me manifestó su odio, él raras veces se acerca porque teme a Obed, mi Ángel Guardián. Obed es muy fuerte siempre que lo veo, lo veo ahora en medio de una gran luz. Agradezco al Cielo que lo haya puesto como mi Ángel Guardián.

Salí del templo y me senté en la banca del parque. Luego, Jesús Nuestro Señor se sentó a mi lado y me invadió una gran paz:

N.S.J.: ¿Qué te parece amigo ‘Discípulo’?

‘Discípulo’: Mi Señor, veo Tu Omnipresencia.

N.S.J.: Yo Soy Dios y estoy en todas partes. Mi Remanente Fiel sólo puede verme en espíritu, pero Mi Esencia está en todo: la naturaleza, el cosmos, los elementos están en íntima unión conmigo y Yo como Hijo de Dios, gobierno sobre todos ellos, incluso en medio de los poderes de las tinieblas.

‘Discípulo’: Mi Señor, cuando la gente me pregunte ¿cómo eres? ¿Cómo es Tu Voz? ¿Cómo Te veo? ¿Qué respondo?

N.S.J.: Responde Yo Soy el que Soy. La Luz que brilla en la obscuridad. El Verbo Divino. Mi Voz es como el ruido del manantial, el aroma a incienso, la risa de un niño feliz, la caricia de una madre. Yo Soy el que Soy, pequeño Mío, y nada está sobre Mí. Tú sólo ves Mi Esencia, pero uso Tu retina para que puedas verme. Yo hablo con tu propia voz y no Soy imitador. Tú me escuchas dentro de ti, porque Yo estoy en ti, Me has abierto tu corazón y Yo lo he tomado y te llevo poco a poco, paso a paso como un niño pequeño conducido por la mano de Su Padre.

‘Discípulo’: Te doy gracias Mi Señor por haberme llamado, más que nada porque me hablas también en forma entendible, audible, amistosa y me explicas con sabiduría lo que en mi ignorancia no conozco.

Creo que Tú eres un Dios de verdad, que nunca miente, que jamás mentirás. Yo creo en Tus Divinas Promesas, yo sé que no nos abandonarás, sobre todo en los años críticos que están llegando muy rápido.

N.S.J.: Las aves tienen sus nidos y las zorras sus madrigueras, pero los que me aman, deben ser semejantes a Mí en la pobreza. No tener en qué recostar su cabeza ni echar raíces en el mundo. La vida consiste en el amor Discípulo Mío, en amar sin medida.

‘Discípulo’: ¿Con toda la mente, el alma y el corazón?

N.S.J.: Tú lo has dicho, debéis todos recobrar y buscar la auténtica fe y defenderla con valor. Ah Mis criaturas, Mi Padre las creó todas ellas en la libertad y en la capacidad de elegir.

Siguen la farsa del mundo, la fábula del error y caen fácilmente cegados por el oropel del mundo y sus falacias, pero ya se aproxima el tiempo del cambio.

Ah, Mis criaturas huyen de la sana doctrina, se resisten a Mi Gracia, a Mi Fuerza, a Mi Amor, Yo no puedo hacer nada por ellas mientras no abran su corazón, mientras no me inviten a entrar en sus vidas, mientras no reconozcan que Yo Soy no podrán contemplar Mi Rostro y percibir Mi Luz. Si vosotros os ponéis de rodillas ahora quizá Yo pueda aún mitigar los azotes de la Justicia Divina.

Quiero que consideréis pequeño Rebaño Mío, las posibilidades de poder otorgar muchos beneficios a Mi Remanente Fiel si de corazón y con fe me lo pedís. La gravedad de los males necesarios para la purificación es tan inminente, ya está aquí, por un periodo corto de tiempo.

‘Discípulo’: ¿En los Años Proféticos?

N.S.J.: Eso es en el espacio-tiempo-hombre.

‘Discípulo’: Explícame mi Jesús, ¿qué es en sí el espacio-tiempo-hombre? Lo del tiempo-espacio-Dios ya lo entendí.

N.S.J.: Ah ‘Discípulo’: el espacio-tiempo-hombre es lo limitado, lo que tiene que terminar, lo que no puede cambiar, lo que se entiende a la luz de la razón, términos humanos, palabras humanas, ideas, quizá añoranzas. Es el gemido de la creación que anhela su liberación de la opresión del que ahora gobierna el mundo.

‘Discípulo’: Entonces ¿Es inevitable todo lo que viene? ¿Aunque hagamos mucha, mucha oración?

N.S.J.: En cierto modo sí. En el tiempo-espacio-Dios lo que importa es la salvación de las almas mediante la fe y la conversión.

‘Discípulo’: ¿Y los sacramentos? Los sacramentos son los que alimentan y sostienen la vida de las almas mientras dura el tiempo-espacio-hombre, ¿así es mi Señor?

N.S.J.: Así es, como dices. Lo anunciado, lo profetizado sucederá, pero Yo Jesús, Dios y Hombre Verdadero preservaré a Mi Remanente Fiel en medio de las difíciles pruebas mediante la Unión Mística de las Almas.

‘Discípulo’: Explícame más mi Señor de ésta Unión Mística y de la Alianza Profética que quieres establecer.

N.S.J.: Sí, te lo explicaré, pero esta vez no lo podrás escribir para todos, en tiempo oportuno lo harás.

‘Discípulo’: Gracias mi Señor por todas las bendiciones que nos das, te pido me acompañes como lo has hecho siempre como en mis otros viajes. ¡Bendito y alabado seas!